En AoE, los jugadores toman el papel de distintas potencias europeas que tratan de establecer colonias y alcanzar el dominio en las distintas zonas del nuevo continente: América.
Para ello, disponen de personal que se ocupará de las distintas tareas. En primer lugar, tenemos a los colonos. Cada jugador obtiene cinco colonos cada turno, y los utilizará en distintas tareas. Aparte de los colonos, tenemos personal especializado (misioneros, soldados, mercaderes y capitanes) que son más eficaces que los colonos para realizar determinadas tareas. Las distintas tareas están reflejadas por zonas en la parte derecha del tablero. Tendremos que colocar a nuestro personal en esas zonas para asignarles tareas.
Las distintas tareas en las que podemos ocupar a nuestro personal son:
- Seleccionar orden de turno: Exactamente como en el Caylus.
- Embarcar colonos: Al final de turno, todos los colonos colocados en esta zona viajarán a América.
- Conseguir bienes: Cada turno se colocan en esta zona varias baldosas con distintos productos. Los jugadores cogerán estas baldosas según el orden en que hayan colocado a sus colonos.
- Adquirir un barco: Cada turno se coloca un barco en esta casilla. El jugador que más colonos ponga, se lleva el barco al final del turno. El barco sirve como comodín en una combinación de bienes.
- Construir edificios: Al igual que con los bienes, se colocan varios edificios cada turno, y los jugadores los conseguirán según el orden en que pongan sus colonos. Eso sí, los edificios hay que pagarlos. Te suelen otorgar ventajas como conseguir personal adicional o dinero cada turno.
- Expediciones: Este es el único área que no se vacía al final de turno. Vas colocando personal hasta que decides emprender una expedición. La única zona de América disponible al principio de la partida es el Caribe. El resto ha de ser explorado. Cuando envías una misión, se levanta la baldosa de la zona escogida. Si el número de colonos que llevas en la misión es igual o superior al número de nativos de la zona, has conseguido explorarla, y recibes recompensa en metálico y otra en puntos de victoria, además de dejar a uno de los colonos en la zona. Cuando toda América está explorada, se usan las cartas de Descubrimiento, que te permiten explorar otras partes del mundo, aunque solo a cambio de la recompensa en dinero y PV's.
- Entrenar especialistas: Puedes dejar uno de tus colonos en esta zona, y al turno siguiente se habrá convertido en misionero, soldado, mercader o capitán.
- Guerra: Según el orden en que se hayan colocado los colonos, los jugadores pueden emprender una misión de guerra. Para ello han de tener soldados en la zona en la que deseen batallar.
El objetivo del juego es, como en casi todos, obtener más puntos de victoria que el resto. Los puntos de victoria se obtienen de varias maneras:
- Por mayorías: Durante el jugo se realizan tres puntuaciones. El jugador que más colonos tenga en un área se lleva seis puntos, y el segundo dos.
- Expediciones: Las expediciones efectuadas con éxito tienen una recompensa en PV's.
- Edificios: Algunos edificios te otorgan PV's al construirlos.
- Bienes: Al final de la partida cobras la misma cantidad de PV's que de dinero por tus combinaciones de bienes.
Con jugadores que conozcan el juego, la partida sí que puede durar más o menos las dos horas anunciadas. Nosotros tardamos algo más, pero éramos todos nuevos. En cuanto juegas dos o tres turnos ya te vas haciendo a la idea de como funciona todo.
En resumen, el juego me gustó bastante, a pesar de no aportar, en mi opinión, nada excesivamente novedoso. Eso sí, como en todos los juegos en los que hay abundantes tomas de decisiones, hay que tener cuidado con el "análisis parálisis".
Paso a comentar por último la calidad de componentes:
En primer lugar, impresiona la caja. Es bastante grande. Luego te llevas la decepción al abrirla y ver que viene todo suelto, y que sobra muchísima caja. Con haberle hecho un doblez más al tablero, se hubieran ahorrado la mitad.
Hablando del tablero, es quizá el punto flaco del juego. El diseño es muy bonito, pero muy poco funcional. La parte central del tablero da una impresión muy grande de vacío. Las casillas de la derecha parecen demasiado grandes para lo que se necesita, y sin embargo las áreas del continente son a veces muy pequeñas, sobre todo en norteamérica. Ello provoca que si alguien golpea la mesa o tira algo y las figuras caen, sea luego difícil decir en qué area estaban, ya que están muy "apelotonadas". El tablero es muy grande, creo que no hubiera sido difícil utilizar mejor todo ese espacio.
Las cartas de descubrimiento dan la impresión de ser demasiado finas y "blandas". No debería tener importancia, ya que no hay que sostenerlas en la mano y apenas se tocan durante la partida, pero uno espera algo más.
Las figuras cumplen su función. Reflejan bien los personajes. Son de plástico un poco blando, así que parece que no son propensas a partirse. Los barcos son muy bonitos. El cartón de las fichas troqueladas parece normalito. El grosor es adecuado, pero da la impresión de que el cartón no es de gran calidad, aunque de nuevo se puede decir que no es necesario más. Las monedas son muy bonitas, y dan mucho ambiente. Cuidado si las apilas, porque no "encajan" bien y se caen con facilidad.
La verdad es que da la impresión de que los componentes físicos podrían ser bastante mejores, aunque el hecho de usar figuras en lugar de cubitos de colores siempre ambienta bastante.
En tiendas online europeas el precio ronda los 50 euros. ¿Merece la pena? Como juego, creo que sí. Da la sensación de ser muy rejugable, y de proporcionar muchas tardes de diversión. Por componentes, me parece que está un pelín caro, pero suelo mirar más el primer aspecto que el segundo. Eso sí, como he dicho, la caja es grande, y el juego desplegado ocupa bastante. Tenedlo en cuenta si tenéis problemas de espacio.
NOTA: Todas las imágenes de esta reseña proceden de BoardGameGeek. Podéis ver más imágenes en la galería correspondiente al juego.






